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viernes, 25 de octubre de 2013

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Equilibrio de vida

Cada frase de esta pequeña conferencia es de oro, sobre todo para evaluarse personalmente. ¿Cómo de equilibrada es mi vida?



Elementos para la reflexión (y fuente): http://catholic-link.com/2013/09/02/hay-equilibrio-entre-tu-vida-y-tu-trabajo-las-pequenas-cosas-cuentan/

domingo, 30 de junio de 2013

San Pedro y San Pablo

Cuanto a mí, a punto estoy de derramarme en libación, siendo ya inminente el tiempo de mi partida. He combatido el buen combate, he terminado mi carrera, he guardado la fe. Ya me está preparada la corona de la justicia, que me otorgará aquel día el Señor, justo Juez, y no sólo a mí, sino a todos los que aman su venida.
(...)
El Señor me asistió y me dio fuerzas para que por mí fuese cumplida la predicación y todas las naciones la oigan. Así fui librado de la boca del león. El Señor me librará de todo mal y me guardará para su reino celestial. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (2Tim 4,6-8.17-18).

Ayer en la clerecía resonaban las lecturas de la solemnidad de San Pedro y San Pablo de una forma diferente: en el contexto de una boda. Fijándome en el sacerdote, mayor, desgastado, con audífono... me surgían algunas preguntas. Luego releyendo la 2ª lectura, de 2 Tim., pude hacérmelas más al detalle:

¿He combatido bien el buen combate? ¿Cómo está siendo la carrera de mi vida? Cuando termine, ¿podré decir mirando al cielo "he corrido bien esta carrera"? ¿Cómo estoy guardando la fe? ¿Fría porque la tengo guardada en un tapper en la nevera? ¿Escondida en un cofre en mi habitación? ¿Expuesta en una custodia y procesionándola por la calle para enseñarla a todo el mundo? ¿Llevándola como un anillo de bodas, que quien pueda pueda verla pero de cerca y desde la sencillez?

¿Reconozco la mano del Señor que me va asistiendo en mi camino, me va mimando, me va dando fuerzas...? Porque Él quiere que también por mí sea cumplida la predicación y todas las naciones la oigan... ¿Confío día a día en que el Señor me está librando y me librará de todo mal, porque quiere que llegue a su reino celestial? ¿Qué pongo yo de mi parte?

Finalmente, ¿cómo doy gloria a Dios? ¿con mi palabra? ¿con mi pensamiento? ¿con toda mi vida? ¿o bien "me quedo yo la gloria para mí"?

Lo malo de enfrentarse con un texto de la Escritura es que siempre te cuestiona, te encara, para que des una respuesta. ¿No será eso precisamente lo bueno? ¡Porque la Escritura para nosotros es Palabra, LA PALABRA! Y encima lo que más le gusta es dialogar con nosotros, el trato de amistad.

Recordando al sacerdote que os decía, recuerdo que cuando entré en la sacristía y le ayudé a colocar toda la ropa litúrgica en su sitio, me dijo con profunda humildad: "perdóname por haberte molestado tanto". "¡¿Molestado?! - contesté - ¡pero si no me ha molestado en nada! ¡Tan sólo quería tener bien cuidada y preparada la celebración...!"

Con el cariño y amor con el que la gente prepara las cosas a veces puede entreverse cómo ha sido (o está siendo) su carrera. Y si no, sólo hay que recordar el cuento de la liebre y la tortuga...

miércoles, 19 de junio de 2013

Superheroes y vida cristiana

Este verano se estrenan Man of Steel (Superman), Lobezno Inmortal, etc. etc. Muchas pelis sobre superheroes. ¿Qué tienen todos en común?

Para ver con subtítulos:
Comenzar a ver el video, pinchar en CC y luego en Spanish (Spain)


¿Qué tienen todos ellos que decirnos a nosotros? Recomiendo encarecidamente este análisis apostólico:

lunes, 27 de mayo de 2013

Test de eutanasia

Cierto profesor de medicina pidió a sus alumnos que describieran su estado de ánimo si tuvieran que asistir a un caso como el siguiente:
"Se trata de una paciente que aparenta su edad cronológica. No se comunica verbalmente ni comprende la palabra hablada. Balbucea de modo incoherente durante horas, permanece desorientada en cuanto a su persona, al espacio y al tiempo.
No se interesa ni coopera a su propio aseo. Hay que darle de comer comidas blandas, pues no tiene piezas dentales. Presenta incontinencia de heces y orina, por lo que hay que cambiarla y bañarla a menudo.
Babea continuamente, y su ropa está siempre manchada. No es capaz de caminar. Su patrón de sueño es errático, se despierta frecuentemente por la noche y con sus gritos despierta a los demás. Aunque la mayor parte del tiempo parece tranquila y amable, varias veces al día, y sin causa aparente, se pone muy agitada y presenta crisis de llanto involuntario".
La reacción de los alumnos fue variada: cuidar a un paciente así sería devastador, sería una prueba muy dura para la paciencia y la vocación del médico y la enfermera, etc.
¿Y la suya? ¿Estaría usted a favor de aplicarle la eutanasia a esta paciente? Primero piense, y luego siga leyendo.

viernes, 8 de febrero de 2013

Lectio Divina de Benedicto XVI a los seminaristas de Roma (15 febrero 2013)

VISITA AL PONTIFICIO SEMINARIO ROMANO MAYOR
CON OCASIONE DE LA FIESTA DE LA VIRGEN DE LA CONFIANZA
"LECTIO DIVINA" DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Capilla del Seminario
Miércoles 15 de febrero de 2012



Eminencia,
queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,
queridos seminaristas,
queridos hermanos y hermanas:

Para mí siempre es una gran alegría ver, en el día de la Virgen de la Confianza, a mis seminaristas, los seminaristas de Roma, en camino hacia el sacerdocio, y ver de este modo a la Iglesia del mañana, la Iglesia que vive siempre.
Hoy hemos escuchado un texto —lo escuchamos y lo meditamos— de la Carta a los Romanos: san Pablo habla a los Romanos y, por lo tanto, nos habla a nosotros, porque habla a los romanos de todos los tiempos. Esta Carta no es sólo la más grande de san Pablo, sino que es también extraordinaria por su peso doctrinal y espiritual. Es extraordinaria también porque se trata de una carta escrita a una comunidad que él no había fundado y tampoco había visitado. Escribe para anunciar su visita y expresar el deseo de visitar Roma, y anuncia los contenidos esenciales de su kerygma; de este modo prepara a la ciudad para su visita. Escribe a esta comunidad, a la que no conoce personalmente, porque es el Apóstol de los paganos —del paso del Evangelio de los judíos a los paganos— y Roma es la capital de los paganos y, por tanto, también el centro, en definitiva, de su mensaje. Aquí debe llegar su Evangelio, para que llegue realmente al mundo pagano. Llegará, pero de modo diverso de como lo había pensado. San Pablo llegará encadenado por Cristo y precisamente encadenado se sentirá libre de anunciar el Evangelio.

martes, 17 de julio de 2012

Verano en la residencia sacerdotal de Segovia

Después de un par de cursos de verano, comienzo hoy mismo a trabajar en la Residencia sacerdotal de Segovia, en la portería, y echando una manilla donde me pidan. Mucha gente piensa que es una tontería el estar aquí en verano. Yo así lo pensé al principio (prefería estar en pueblos...). Pero sólo hay que cambiar el chip y ver todo lo que hay de fondo, tanto de servicio como de contemplación: servicio a la gente mayor y a quien te lo pida; contemplación de la vida y experiencia de sacerdotes que se han dado a fondo hasta desgastarse por su diócesis.
Al hilo de esto último puedo ver la fraternidad sacerdotal que hay de fondo, y que no se aprende por muchas charlas que te den en el seminario: sólo se aprende cuando se ve en acto, y cuando se vive. Esto es lo que estoy viendo...
Os dejo un video que se puede ver de esta forma... cómo en el presbiterio caminamos juntos, no como individuos...

domingo, 17 de junio de 2012

¿Lector? ¿Acólito?

Momento de la homilía de D. Ángel en la celebración
El pasado sábado 16 de junio recibí los ministerios de lector y de acólito de manos de nuestro obispo D. Ángel en la iglesia del convento de San Antonio el Real en Segovia. Fue un día cargado de emociones fuertes, pues tuvimos el encuentro de seminaristas menores de Segovia y Ávila (unos 18 en total) [Ver artículo], luego la celebración y finalmente los saludos y el cariño de todos los que vinieron (y la inmensa cantidad de mensajes de enhorabuena de los que no pudieron).

Ambos ministerios son un paso pequeño pero importante en la vida de un seminarista. Significan que la unión y proximidad con la Eucaristía van siendo mayores, y por tanto, se acerca la Ordenación.

Recibiendo el leccionario: la institución de Lector
Por el ministerio de lector, a uno se le encomienda un servicio a la Palabra: su proclamación. No significa tan sólo leer las lecturas en Misa, sino verdaderamente escuchar la Palabra de Dios en la oración desde antes de pronunciarla, y que Ésta vaya calando en tu vida. Y no es sólo que se lea bien y que te entiendan, sino intentar que todos escuchen la voz de Dios que les habla al corazón en vez de la tuya.


Dando la comunión a mi padre
A la vez, por el ministerio de acólito suelo decir que auno le hacen "monaguillo oficial". Pero lo importante de este ministerio no es sólo ayudar al sacerdote en el altar, sino también repartir la comunión y llevársela a los enfermos. Ser portador de Cristo para aquellos que asisten a la celebración y también para aquellos que no han podido porque están enfermos o impedidos y no pueden salir de su casa o el hospital... es algo que siempre me sobrecoje.

Agradezco enormemente a Dios que poco a poco me vaya uniendo más a Él, y así todos le veamos más a Él y menos a mí. Y por supuesto, os agradezco a todos los que rezáis por mí y a los que pudisteis asistir el sábado: permanecemos unidos en la oración, el gozo y el cariño. Y seguid rezando, para que sea un buen servidor de esta tierra nuestra, humilde y sencilla, cercana y afectuosa.

A la izda. los seminaristas; a la dcha., Adoración Nocturna y religiosos; al fondo, familia, amigos, gente del pueblo

Aquí podéis ver el resto de fotos:


domingo, 3 de junio de 2012

Jornada Pro Orantibus - por los monjes de vida claustral

Hoy, domingo de la Santísima Trinidad, se celebra la Jornada Pro Orantibus, de oración de todos nosotros por los que dedican su vida a rezar por nosotros: los monjes y monjas de vida claustral.
¿Quieres ver cómo viven? Pues te pongo un ejemplo de nuestra misma diócesis: los Jerónimos del Parral.



Fuente: http://www3.planalfa.es/msmparral/

jueves, 31 de mayo de 2012

domingo, 6 de mayo de 2012

Mi amado hijo

"Pablo, por voluntad de Dios apóstol de Cristo Jesús, según la promesa de vida en Cristo Jesús, a Timoteo, mi amado hijo: gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Jesucristo, nuestro Señor" (2Tm 1,1-2).

Después de subirte tantos videos, seguro que te extraña que escriba unas letras. Tranquilo, no me he olvidado de ti o para rellenar espacio he cologado cosas vanales. Todo ello te podrá servir o no, para ti o para tu vida pastoral, pero es secundario.

Comienzo escribiéndote algo que ya sabías pero que nunca me canso de repetirte: "mi amado hijo". De aquí parten todas mis reflexiones y recomendaciones, todos los consejos y truquillos. Y no busco nada más. ¿Puede un padre acaso olvidar a sus hijos? Así son las entrañas de Dios, del Padre, así nos las ha manifestado su Hijo, así se me puede pegar a mí algo por la gracia de su Espíritu.

Jesucristo me colocó por voluntad suya entre sus apóstoles. Ahora lo eres tú en tus comunidades. Lo mejor que te puedo desear es que recibas tanto bien como el Señor a mí me ha regalado: su gracia, su misericordia, su paz, "el sublime conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor todo lo sacrifiqué y todo lo tengo por estiércol, con tal de gozar a Cristo..." (Flp 3,8).

Si el Señor nunca te dejará solo, ¿cómo podría hacerlo yo, amado hijo?

FJ

lunes, 30 de abril de 2012

Carta de un obispo belga

Mons. Lucas Van Looy, obispo de Gent
El obispo de Gent (una antigua diócesis de Bélgica), mons. Lucas Van Looy, escribió esta carta sobre el tema vocacional que me parece tremendamente interesante. Ésta sería la traducción:



Querido amigo,

 
Permíteme que te escriba sobre los sacerdotes. Sobre la necesidad de tener sacerdotes. Todos los creyentes están llamados a una tarea, pero esta vez quiero hablar específicamente de los sacerdotes. Nadie niega que tenemos necesidad de sacerdotes. Ellos expresan el centro de nuestra fe en la Eucaristía: allá donde Cristo parte su Cuerpo como pan y vierte su Sangre como vino por nosotros.

Me preguntarás si en estos tiempos todavía es posible que un sacerdote sea feliz. Todo parece sugerir lo contrario. Escuchamos hablar de sacerdotes con problemas y no quiero negarlo. Al mismo tiempo sabemos que para ser verdaderamente feliz es necesario entregarnos completamente a los demás. El trabajo por los otros, por cuanto viven en la duda de la búsqueda, por los débiles y por los pobres, encuentra aquí su origen. El sacerdote desea vivir esta tarea, pero lo quiere hacer "en el nombre del Señor".
 
Querido amigo, en torno a ti no ves muchos sacerdotes, son pocos los sacerdotes jóvenes. Esto podría ser, de hecho, un motivo para tomarse la situación muy a pecho. Quizá tú ves sólo aquello que un sacerdote hace, y no te da cuenta de aquello que lo mueve interiormente. Cómo se relaciona con Dios. Y cómo encuentra su inspiración en el Evangelio. Todo esto podría ser más visible. Es cierto que él ha encontrado el "tesoro del campo" y que para comprar ese campo ha tenido que dejar mucho. Esto no lo hace infeliz, al contrario. La serenidad del sacerdote  encuentra precisamente su origen en la escucha de la Palabra de la Escritura y en su servicio a la gente. Allá encuentra su felicidad que comparte resuéltamente con los demás sacerdotes. Un sacerdote no está nunca solo, junto a otros construye la Iglesia de nuestra diócesis.
 
Querido amigo, en cada uno de nosotros reside el deseo de hacer el bien, en cada uno de nosotros se encuentra la motivación a la búsqueda de lo infinito, de cuanto trasciende, de Dios. Un cristiano parte de la experiencia de la amistad con Cristo. Dios verdaderamente está a la búsqueda de cada hombre.
 
Te siento decir: "Pero esto no es algo de nuestro tiempo". Quizá la mentalidad moderna te hace pensar así, pero Dios es de todos los tiempos. Sólo debemos buscar el modo para que la gente de hoy encuentre la vía que los acerca a Dios a los hombres y a los hombres a Dios. ¿Quiénes mejor que los jóvenes serán capaces de realizar todo esto en el mundo de hoy? "Pero para hacer todo esto no es necesario hacerse sacerdote", te siento razonar, y tienes razón. Sin embargo, es verdad que tenemos necesidad de personas que con toda su vida respondan al amor de Dios por nosotros. Son ellos la memoria viviente y el signo del hecho de que Dios se ocupa de nosotros. Es exactamente ésta la vocación del sacerdote. A tiempo completo para Dios, día y noche. Y el amor que recibe de Dios y comunica a los hombres llena su vida de intenso gozo.
 
Lo sé bien. Se necesita coraje para elegir esta misión. Es una respuesta a algo difícil de explicar. Más que nada es el testimonio de cuantos viven esta vocación lo que puede convencer. En sus múltiples actividades los sacerdotes buscan el equilibrio entre el cuidado de las parroquias y la de su propia vida interior. Es Dios quien está en el origen de la vida sacerdotal.
 
Querido amigo, he querido ofrecer alguna reflexión sobre el sacerdocio. La quiero profundizar y completar con lo que tú piensas y con tu experiencia personal. Probablemente mis ideas son diversas a las tuyas. No dudes en decírmelo y escribírmelo. Pero, sobre todo, prueba siendo sincero y abierto, dale también espacio al deseo de acercarte a Dios a loa hombres.



Fuente: http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=22256